viernes, 24 de junio de 2011

Tras asegurarse el apoyo del Gobierno a la Jornada de la Juventud
Rouco enseña las garras: “La Ley de Muerte Digna encubre la eutanasia”
El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, opinó hace un mes sobre la denominada Ley de Muerte Digna que no consideraba que implicara eutanasia ni que el Gobierno intentara legalizarla. Estaba en juego los preparativos para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará en agosto en Madrid, con la que el Ejecutivo se ha comprometido ya a colaborar de manera generosa. Garantizados los resultados de su estrategia política, los obispos enseñan sus garras y han hecho público una Declaración en la que advierten de que el proyecto de Ley podría "encubrir prácticas eutanásicas".

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Las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Antonio María Rouco Varela, dichas el 26 de mayo en un desayuno informativo del Foro de la Nueva Sociedad sobre la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), se las llevó el viento. Según se informa ahora en un comunicado, los obispos han estudiado el proyecto de ley, que el Gobierno ha remitido ya al Congreso para su tramitación, y han aprobado una Declaración que se publicará íntegramente el próximo lunes 27.
“Una definición reductiva de eutanasia”
En el texto, que lleva por título Declaración con motivo del “Proyecto de Ley Reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida”, los obispos creen que el proyecto de ley emplea una “definición reductiva del concepto de eutanasia”.
El evangelio de la vida
La jerarquía eclesiástica española recuerda las numerosas ocasiones en las que “han hecho oír su voz” para anunciar el evangelio de la vida, según el cual “la vida de cada persona es sagrada, también cuando es débil, sufriente, o se encuentra al final de su tiempo en la tierra”.
Omisiones voluntarias
Los obispos entienden que “se deja la puerta abierta a ciertas omisiones voluntarias que pueden causar la muerte o que buscan de modo directo su aceleración”. En este contexto, señala algunas “conductas eutanásicas” a las que se daría cobertura legal como, por ejemplo, la posible sedación inadecuada, el abandono terapéutico o la omisión de los cuidados debidos.
Libertad religiosa
La Declaración episcopal se muestra crítica también con el trato que recibe en la Ley el derecho humano fundamental de libertad religiosa, con el hecho de que los profesionales de la sanidad queden prácticamente reducidos a ejecutores de la voluntad de los pacientes y con que no les sea reconocido el derecho a la objeción de conciencia.
El Testamento Vital
La Conferencia Episcopal vuelve a proponer un modelo de Testamento Vital, acorde con la Doctrina Católica, que es una redacción actualizada del que ya ofreció en su momento la Conferencia Episcopal Española.

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