martes, 6 de marzo de 2012

¿POR QUE? Y COMO SE ARRUINO EL VALENCIA C.F.

                                                

La cancelación de la deuda del Valencia con Bankia, a cambio de la propiedad de los terrenos del Mestalla, permite a la sociedad deportiva volver a endeudarse para terminar el nuevo estadio, mientras que el banco transforma un crédito incobrable... en un activo de difícil realización. Por su parte, la señora Barberá se plantea que ahora podemos volver a solicitar una final de la Champions League.
Volvemos al principio. Porque el origen de todo aquel ambicioso proyecto, que embarcó al Valencia en una rocambolesca (y fallida) operación inmobiliaria, vino ni más ni menos que de la fijación del Partido Popular valenciano en la política de eventos y de construcciones faraónicas, como estrategia de promoción de la marca Valencia, enriquecimiento de los amigos, y rentabilización electoral. A alguien se le ocurrió negociar (comprar, habría que decir) con la UEFA que Valencia acogiera la final de la Champions del 2011, casualmente año de elecciones autonómicas y locales. Algún día sabremos cuánto nos costó realmente esta negociación; se nos dice ahora que el presidente de la UEFA «les debe una». 
Pero había un problema: el estadio de Mestalla no reunía las condiciones de espectacularidad y modernidad que eran de recibo, en estos tiempos, para albergar un gran evento deportivo internacional. Y para conseguirlo se forzó un cambio de propietario-presidente, para colocar a Juan Soler, heredero de una de las familias de más poderío económico de Valencia, y muy vinculado al PP. Soler tenía la capacidad financiera requerida para emprender las obras, pero en realidad el dinero acabó poniéndolo Bancaja. Soler sólo se autocompró el solar de una de las futuras torres de oficinas en Mestalla, que recuperó sin pérdidas cuando se retiró de la operación. El capitalismo a la española no ha incluido nunca asumir riesgos.

                                            

El Ayuntamiento de Valencia aportaba a la operación el solar inicialmente destinado a polideportivo público, junto a la Avinguda de les Corts, y recalificaba la parcela del Mestalla, mientras que las diferentes Administraciones debían facilitar la recalificación de la Ciudad Deportiva del Valencia, en Paterna, y su traslado a la partida rural de Porxinos, en Riba-Roja, incorporando la construcción de 2.800 casas. Estas actuaciones han forzado sobradamente ordenamientos y legislaciones, e incluso en algún caso, como el de Porxinos, han llegado a ser anuladas por los tribunales.
Pero el estallido de la burbuja inmobiliaria derrumbó ese castillo de naipes. El riesgo inasumido lo acabó pagando el Valencia, que tuvo que vender a sus más cotizados jugadores (Villa, Silva, Mata); Bancaja, que acumuló esta ruinosa operación a las del aeropuerto de Castelló, Terra Mítica, etcétera; y la ciudadanía de Valencia, que perdió el solar expropiado en su día para polideportivo.
Lo peor de la crisis que estamos padeciendo no es que nos encontremos con una comunidad arruinada y endeudada, una industria desaparecida, sin instituciones financieras propias, un paisaje degradado por multitud de urbanizaciones inacabadas, unas ciudades con déficits urbanos insalvables... Lo peor tampoco es que los responsables de estos desaguisados no hayan pagado todavía el precio político y penal que merecen por ello. Lo peor es que parece que no han aprendido nada, y no se sienten obligados a cambiar de conducta, de modelos, de políticas, de estrategias de futuro. Están simplemente esperando a que amaine un poco para volver a las andadas: sus grandes edificios vacíos 360 días al año, pero costosísimos; sus grandes infraestructuras insostenibles y sobredimensionadas; sus grandes proyectos, con grandes oportunidades de negocio; sus grandes eventos ruinosos, con cláusulas de penalización leoninas... 
¿Cuanto más nos ha de costar esa final de la Champions con la que algunos políticos del PP quieren seguir seduciendo/distrayendo al electorado?

?Profesor de la Universidad Politécnica de Valencia





Títulos conseguidos por el Valencia C.F.

  • Liga: 1941/42, 1943/44, 1946/47, 1970/71, 2001/02 y 2003/04
  • Copa: 1941, 1949, 1954, 1967, 1979, 1999, 2008
  • Supercopa España: 1999
  • Copa Eva Duarte (equivalente a la Super Copa de España en los años 40): 1949
  • Copas UEFA: 1962, 1963, 2004 (las dos primeras en su versión Copa de Ferias).
  • Recopa de Europa: 1980
  • Super Copa de Europa: 1980, 2004
Aparte de estos triunfos ha sido 6 veces subcampeón de liga, 10 de Copa, 2 veces finalista de la Champions League y una vez finalista de la Copa de Ferias.


                                                                             


                                                                                                                          SISCO






                                                                                   

lunes, 5 de marzo de 2012

9 MILLONES DE EUROS QUE IBAN PARA GUATEMALA PARA UN HOSPITAL SE HAN QUEDADO EN VALENCIA PARA COMPRAR UNOS PISOS. ¿Y VAN?

Y no es que lo roban, que lo roban, es de la forma y modos que lo hacen porque si los ladrones se dedicaran a robar bancos pues ya sabéis  "el que roba a un ladrón", pero no, esos 9 millones de euros se iban para construir un hospital,--luego han robado a gente necesitada-   
                                                                                 
 Y aquí ya esta en juego la etica y la catadura moral de las ¿personas?  que cometen el delito, porque esto,señores ladrones de la generalitat es delito que hace muy poco tiempo en las leyes que --hermanos de sus ideas políticas-- castigaban con la pena de muerte...... Yo afortunadamente para mi conciencia no deseo la muerte de nadie, pero si cárcel y por mucho tiempo y a solas sin mediar palabra alguna con nadie ni programas de reinsercion, los ladrones de la catadura que demostráis ya no tenéis arreglo posible, sinvergüenzas.
Vosotros si que teneis todo "atado y bien atado", el poder lo teneis muy bien sujeto gracias a esa gente que primero os vota y despues se hecha a la calle a protestar, vosotros vivis de los votos que os da la gente que después robáis y estafáis.............Nadie, o casi nadie es partidario de violencia alguna pero a vosotros no habrá otra manera de quitaros de en medio nada mas que a empujones...........Queramos o no queramos enterarnos, desde la primera magistratura del país hasta el ultimo concejal, (sálvese el que pueda), ESTAMOS GOBERNADOS POR DELINCUENTES,  y están tan cogidos unos por otros, entre ellos, que ya no tienen mas remedio que seguir adelante, por que ya no se fían el uno del otro y por eso ya nadie puede abandonar, porque no le dejan............ Habréis podido comprobar que continuo indignado, irritado,enfurecido, cabreado y mas, muchísimo mas de lo que podáis imaginar.....   sisco                                                                                                                                                           

domingo, 4 de marzo de 2012

DE MOISES AUGUSTO

HABREIS OIDO HABLAR MUCHO DEL CASO "EMARSA" Y ES POSIBLE QUE SEPAIS QUE SE TRATA DE UNA ESTAFA---OTRA MAS--- BUENO PUES ASI SE HA DESARROLLADO "EL ROBO"......... Y NO PARA AQUI, TODO SIGUE SU VIA NORMAL ¡¡HASTA!!, QUE LA HISTORIA EMPIEZA A ENREDAR A UN (JEFE DE JEFES), ENTONCES POR---MISTERIOS DE LA NATURALEZA QUE LA CIENCIA NUNCA EXPLICA--- EL GUION SE DETIENE Y ¿QUE ES LO QUE NORMALMENTE SIEMPRE PASA?, PUES QUE EL CASO HA PRESCRITO Y PUNTO.

Pinedo

                                                 





Como en la antigua Roma. Todos los colectores de la Roma imperial confluían en un único canal, la "cloaca maxima", al que las autoridades romanas mimaban conscientes de que su correcto funcionamiento evitaba olores y epidemias en su ciudad. En el área metropolitana de Valencia la "cloaca maxima" confluye en Pinedo, un lugar para depurar agua que se está revelando como el paraíso de las corruptelas.

JOSÉ SIERRA VALENCIA La Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Pinedo es, probablemente, la mayor de España. Da servicio a 18 municipios, incluido Valencia, y trata diariamente 324.800 metros cúbicos de aguas residuales equivalentes al vertido de 800.000 habitantes. Nadie le hace sombra en la C. Valenciana y tampoco en España, donde Pinedo se ha significado también por ser una de las pocas depuradoras que se resistía a la ola de privatizaciones en el sector y seguía gestionada directamente hasta hace unas pocas semanas por una administración pública: la Entidad Municipal de Aguas Residuales de Pinedo, la ya famosa Emarsa.
Sin embargo, Pinedo, que nació de manos de Ayuntamiento de Valencia en 1981, con el primer plan de depuradoras de UCD, pasó pronto a manos privadas, siendo gestionada por la mercantil Searsa, hasta 1987, cuando se crea la empresa pública Emarsa, responsable desde entonces de su explotación y mantenimiento. En Valencia y en la Comunitat Valenciana gobernaba entonces del PSPV y "lo público" seguía teniendo buena prensa. El gobierno de Joan Lerma refuerza el papel de las diputaciones y crea el Consell Metropolità de l'Horta, que acaba asumiendo Emarsa (Aguas Residuales), por delegación del Ayuntamiento de Valencia en 1989, y Fervasa (Residuos Sólidos Urbanos).
Juan Hermoso, un economista del Ayuntamiento de Valencia, asumió la gerencia de ambas empresas. No solo compartían la dirección, sino también la administración. No recuerdo que fuéramos más de seis o siete personas las que llevaban todo aquello" recordaba Hermoso.
Por esa época, la depuradora de Pinedo entra dentro del juego de equilibrios del poder y son varias las "familias socialistas" que colocan sus peones en la empresa. En 1993, poco antes de la entrada en servicio de Pinedo II-la gran ampliación de la planta depuradora- eran 29 trabajadores en plantilla; bien pagados y con un convenio envidiable. Hoy superan el centenar y unos pocos son hijos o parientes de aquellos pioneros.
Sin embargo, el "gran salto" en personal se da en 1994, cuando Emarsa encaja la plantilla de 18 personas que operaba por cuenta de la constructora la ampliación de Pinedo II.

El "pacto del pollo" 
Eduardo Zaplana gana las elecciones autonómicas de 1995 con mayoría simple y gracias al "Pacto del Pollo" -su acuerdo con Unión Valenciana-extiende su imperio por toda la Comunitat Valenciana. Zaplana acuña una frase, "Tranquilos, habrá para todos" y la cumple: deja Emarsa y Fervasa en manos de Unión Valenciana, cuyos directivos no pierden ni un segundo en colocar a su gente en ambas empresas. El estratega del desembarco es Juan Vicente Jurado, concejal por UV en el Ayuntamiento de Valencia que poco después ficharía por el Partido Popular, donde sigue como edil en la capital valenciana.
De la mano de Juan Vicente Jurado entra en Emarsa un gerente de Unión Valenciana, Vicente Úbeda. Jurado ficha como director económico financiero a Enrique Arnal, de la familia Arnal, a quien el edil acababa de comprar su empresa pirotécnica.
El 12 de septiembre de 1996, Jurado recibe críticas por esta contratación y se defiende en Levante-EMV. "Ese joven- en referencia a Enrique Arnal- fue contratado para hacer un trabajo para la depuradora. Lo acabó. lo ha cobrado ya esta". Sin embargo, la contribución de Arnal debió de ser extraordinaria, tanto que en contra de lo dicho por Jurado, permaneció en Emarsa 14 años más, hasta agosto de 2010. Hoy figura entre los querellados por un presunto delito de estafa, malversación de caudales públicos y delito societario. 
En esa época desaparecen de escena los suministradores habituales de Emarsa con episodios rocambolescos como la contratación del jardinero particular de Jurado para cuidar del césped de la depuradora. El edil contrata también "porque en agosto estaba todo cerrado" a instalaciones eléctricas Gea Manuel , también de de Moncada, y propiedad del suegro de quien más tarde sería alcalde de Moncada y diputado, Juan José Medina. Desde 1996, de Gea lleva el mantenimiento del Colector Oeste y el alumbrado de la depuradora. En 2009 cobró 600.000 euros por este concepto.
Tras Jurado, llega el turno de Silvestre Senent, edil del PP en Valencia y hombre de confianza de Rita Barberá. Se contrata a un gerente, concejal del PP en Alaquàs, Miguel García Besó, y se crean cargos como el de jefe de Calidad, jefe de Compras, jefe de Contabilidad, jefe de Relaciones Externas... En cuatro años la plantilla se incrementó en 28 personas más y en mayo de 2001 llega a 92 trabajadores.
De esta época son las incorporaciones de Ignacio Martínez, Jefe de Compras en Emarsa y secretario general del PP en Trànsits, y del director de Administración, Santos Peral, secretario general del PP en Patraix. También ingresó en la empresa el ex edil del PP Juan Carlos Gimeno, director de Calidad, que más tarde abandonaría la depuradora para trabajar como asesor externo. 

                                           
Con el tándem Senent-García Besó entran también como suministradores de Emarsa las cuatro empresas que la Fiscalía del TSJ investiga por cobrar servicios que presuntamente no se prestaron nunca o estaban "inflados" y contra las que se ha querellado también el Emshi. 

Enrique Crespo-Esteban Cuesta
Miguel García Besó muere prematuramente después de haber disparado los costes de Emarsa. Sin embargo, la Generalitat sigue pagando puntualmente por cada metro cúbico de agua depurada que sale de Pinedo con el dinero que cobra a los ciudadanos y empresarios a través del canon de saneamiento. Sobra dinero o se aplica el axioma panameño de que para robar a lo grandes hay que invertir a lo grande. se proyectan grandes inversiones como la planta de secado de lodos.
El PP coloca al frente el Emshi al alcalde de Manises, Enrique Crespo y los costes, según los socialistas, se disparan mientras el Consell mantenía invariable su pago por metro cúbico. 
Por entonces todo está repartido- o casi todo-. "Ese jinete ya tiene su caballo", se decía en la empresa para hablar del reparto de poder, parcelas y prebendas. Sin embargo el nuevo equipo del que el gerente Esteban Cuesta es la cabeza visible no solo no ataja la descomposición de la empresa, sino que la incrementa. La solución, explican las fuentes, estaba en los lodos. De la necesidad- hay que sacarlos todos los días de la depuradora- , virtud -podían generar mucho dinero B de incierto destino.
Dicen quienes conocen la empresa que en los lodos podría estar "la madre de todas las corrupciones". Emarsa pagaba a Notec por un tratamiento especial que nunca recibieron los lodos, esparcidos por la campiña requenense, pero al mismo tiempo liquidaba 15 millones de euros con tres empresas de Barcelona ajenas a la gestión de residuos. Buscarlos e intentar recuperarlos será una de las misiones prioritarias de Hacienda y la Fiscalía.

Estal
la la crisis
Paradójicamente es la crisis económica quien hace estallar la burbuja de Emarsa. Mientras hubo agua que depurar y una Generalitat que pagaba puntual y generosamente, el derroche permanente de Emarsa no se notó. Las cuentas cuadraban. Nadie preguntaba.
Con la crisis, los valencianos consumen menos agua, que nunca llega a la depuradora, y los empresarios vierten menos al Colector Oeste. Los ingresos de Emarsa caen dramáticamente, tanto como los metros cúbicos de agua sin depurar, mientras los gastos sin justificar están en pleno apogeo. Aparece el déficit de 17 millones de euros y llegan los nervios. El interventor y el secretario del Emshi, habilitados nacionales y poco amigos de componendas, se plantan y exigen la información que hasta ese momento se había negado a la oposición y de la que carecía, incluso, el presidente del Consejo de Administración Enrique Crespo, según asegura él mismo.
El resto es historia reciente . El Emshi, alarmado, decide liquidar la empresa y trasladar la gestión de la depuradora a la Entidad de Saneamiento (Generalitat Valenciana), que pone la instalación en manos de Aguas de Valencia, Sociedad de Agricultores de la Vega y Depuración de Aguas del Mediterráneo. La entidad metropolitana se niega a pagar las facturas pendientes e investiga su origen, anula los superpoderes del gerente y cesa en sus cargos al director económico-financiero. La veda se ha abierto. Cada día se desvela una irregularidad o un acto de nepotismo hasta ahora ocultos a la sociedad valenciana tras la carísima valla de Emarsa. Los tiburones ya huelen la sangre.

Una instalación estratégica en la
C. Valenciana

La depuradora de Pinedo recibe todos los días miles de metros cúbicos de aguas residuales de la ciudad de Valencia y de las poblaciones y polígonos industriales situados al oeste de la Albufera. Durante años, la superposición entre el alcantarillado moderno y las antiguas redes de riego hizo que el volumen de aguas residuales que llegaba a la planta valenciana estuviera muy por encima del vertido de una ciudad de 700.000 habitantes. En realidad, Pinedo se diseño inicialmente para tratar una especie de agua "sucia" que llegaba por las acequias. El agua era sometida a un tratamiento primario y bombeada a través de un emisario submarino a un kilómetro de la costa de Pinedo. Sin embargo, la carga contaminante de las aguas fue creciendo conforme se cerraban acequias y Pinedo asumía los caudales bombeados desde el colector Oeste, un "cinturón sanitario" diseñado para proteger a La Albufera de los vertidos industriales que llegaban al lago. La exigencia de depuración creció y Pinedo también, incorporando una línea de tratamiento secundario. Se redujo el agua enviada por el emisario- un derroche en una comunidad que reivindica trasvases- y se invirtió en una línea de tratamiento terciario que permite ahora enviar el agua sin apenas nutrientes para regenerar la Albufera. 

                                            

sábado, 3 de marzo de 2012

                                                                Y YO TAMBIEN

LOS NACIDOS ENTRE LOS AÑOS 40 Y LOS 70, TENIAMOS QUE ESTAR ORGULLOSOS DE HABER MANTENIDO AL DICTADOR Y HECHO MILLONARIOS A SU PARENTELA .... ¿O NO?..............¡¡¡QUE ELS VA A PARIR!!!


Una, grande  Y RICA






Franco ató con más eficacia el futuro de la familia que el del país. la fortuna que su familia conserva hoy prueba que la democracia la ha tratado infinitamente mejor que el dictador a la democracia. 

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Hace 36 años, el 20 de noviembre de 1975, los Franco perdieron todo el poder, pero retuvieron algo más importante: el dinero. Como icono, los Franco se desmoronaron con el franquismo. De la cúspide, de ser el perejil de cada cóctel y la escopeta de cada cacería, cayeron por unos años en el foso de los apestados sociales, aquellos a quienes conviene rehuir porque contaminan. Malas compañías. Lo peor en un país proclive a favorecer arribistas sociales. Golpeados por la súbita pérdida de privilegios, unos se dieron al victimismo, otros se replegaron discretamente y alguno hubo que jugó a la provocación, incapaz de admitir que la democracia les estaba tratando infinitamente mejor que el dictador a la democracia.
Carmen Franco está al frente de sociedades domiciliadas en su propia casa
Cuatro días de visita al Pazo de Meirás al mes es el único arañazo público a su patrimonio. La Xunta de Galicia lo cerró en agosto para el veraneo de la familia
Su viuda, Carmen Polo, cobró hasta su muerte una pensión superior al sueldo de los presidentes Adolfo Suárez y Felipe González. Su única hija y su marido disfrutaron de pasaporte diplomático hasta que caducó en 1986. El Rey les obsequió con un nuevo título nobiliario: el ducado de Franco. Hacienda no investigó sus cuentas. No fueron empujados al exilio, ni su fortuna fue confiscada, como le ocurrió a la familia del dominicano Leónidas Trujillo tras su asesinato en 1961. Ni siquiera aquellos bienes que Franco había recibido como jefe del Estado y que, en puridad, deberían engrosar el patrimonio nacional fueron reclamados por los nuevos gobernantes. A diferencia de los descendientes de Pinochet -procesados por malversación en 2007-, nadie les molestó. Tampoco cuando jugaron con la extrema derecha y encabezaban nostálgicos actos el 20-N. Los Franco se salvaron por uno de los sumideros conciliadores de la Transición.


                                               
Carmen Franco Polo, actual cabeza del emporio inmobiliario tejido por la que fuera primera familia española durante décadas. Precisar su patrimonio es complejo. En el guion de los ricos va escrito en letras mayúsculas la opacidad. Carmen Franco está al frente de sociedades domiciliadas en su propia casa de la calle de los Hermanos Bécquer (Madrid), que gestionan alquileres de pisos, explotan aparcamientos (Atocha 70, por ejemplo) y realizan actividades inmobiliarias y financieras, como Fiolasa, Montecopel, Sargo Consulting o Centro de Agentes Unidos del Calzado Español. Algunas nacieron en democracia, otras se arrastran de los opacos tiempos del régimen.
En los 36 años transcurridos desde la muerte del dictador, los Franco no han destacado como emprendedores o linces de los negocios. Hasta que la epidemia del ladrillo les engordó las cuentas gracias a la recalificación en 2003 de la finca Valdefuentes, cerca de Madrid, habían tenido que ir aligerándose de patrimonio para mantener su tren de vida. Lo describió gráficamente el marqués de Villaverde en 1989: "Llega un momento determinado en que una vaca se queda sin leche y hay que comerse la vaca". Noqueados seguramente con su nuevo papel en la vida, en las primeras décadas hubo sonadas pifias: a Francisco Franco lo detuvieron por furtivismo y le investigaron en Chile por estafa, Cristóbal picoteó en diversos entornos sin sentirse cómodo en ninguno (a los anales pasará su famosa frase, proferida cuando pertenecía al Ejército: "El uniforme me pone cara de gilipollas", dicho lo cual el teniente tardó dos telediarios en colgar los avíos) hasta que se casó con la modelo y presentadora Jose Toledo; y la madre del clan fue sorprendida en Barajas sacando monedas de oro e insignias para Suiza que juró en rueda de prensa que irían destinadas a un reloj. Un tribunal la exoneró de pagar la multa por contrabando de 6,8 millones de pesetas.
La vida privada de la mayor, Carmen Martínez-Bordiú, alimentó grandes morbos, teniendo en cuenta que mientras que el país optaba por la vía reformista de la Transición, ella se inclinaba por el rupturismo sin contemplaciones. Abandonó a su primer marido, Alfonso de Borbón, y a sus dos hijos para irse a vivir en París con el anticuario Jean-Marie Rossi, con quien tuvo una hija, Cynthia. Hoy, casada con el cántabro José Campos, sigue siendo la que tiene el perfil más público del clan por sus amoríos y sus exclusivas. Tal vez sea la menos esclava del pasado, ya que ha ido poniéndose la vida por montera a la vista de todos. Es el polo opuesto al grupo de hermanos que eligió la discreción como seña de identidad: Mariola, arquitecta sin ejercicio, casada con Rafael Ardid, nieto de un republicano represaliado; Mery (sin doble erre), que huyó de lo público como un hurón después de la terrible experiencia de estar casada con Jimmy Giménez-Arnau, y Arancha, casada con el abogado coruñés Claudio Quiroga. De forma sorprendente, en los últimos años ha irrumpido con brío en el mundo de la carnaza del entretenimiento Jaime, el benjamín, abogado, exmarido de la modelo Nuria March, denunciado por malos tratos por su novia Ruth Martínez, vendedor de exclusivas en programas basura, adicto a la cocaína y contumaz protagonista de trifulcas violentas.


                                              
Para Mariano Sánchez Soler, el periodista que mejor conoce el devenir de los negocios de la familia (publicó un libro, Los Franco S. A., en la editorial Oberon, que es obligada biblia para cualquiera que esté interesado en el tema), las propiedades de los Franco superaban con creces los mil millones de pesetas en 1975. En las siguientes décadas se comieron "algunos trocitos de vaca" y vendieron varios inmuebles, incluido el palacio del Canto del Pico o el chalé que Carmen Martínez-Bordiú transmitió a los embajadores de Venezuela por 150 millones de pesetas. Otra estimación de su fortuna fue ofrecida por Joan Herrera (IU-Iniciativa per Catalunya Verds) en el Congreso de los Diputados el 25 de septiembre de 2007: "Con un sueldo de humilde general, la familia atesoró más de 60.000 millones de las antiguas pesetas". Herrera había presentado una iniciativa para reclamar un inventario de las propiedades en manos de los Franco que eran patrimonio del Estado y que se estudiasen las vías jurídicas para recuperarlas. "Mucha gente que no entiende cómo la familia Franco puede tener tanta fortuna y el Estado quedarse de brazos cruzados, no entenderá que no aprobemos algo de sentido común: que auditemos lo que tienen, que intentemos recuperar lo que era del Estado y que ayudemos a la Xunta a conseguir entrar en el pazo de Meirás". No prosperó.
La petición de Herrera se había tramitado al calor de lo que estaba ocurriendo con el pazo de la escritora Emilia Pardo Bazán en Sada (A Coruña), comprado mediante colecta forzosa y regalado a Franco en 1937. Un Gobierno bipartito gallego (PSOE-BNG) lo declaró en 2008 bien de interés cultural y obligó a abrirlo al público. Aunque la familia se resistió todo lo que pudo, los tribunales finalmente ordenaron a Carmen Franco que permitiese las visitas cuatro días al mes. Hay lista de espera para pasear por estancias atiborradas de piezas de caza, donde la esencia de Franco se ha comido la de Pardo Bazán. El refuerzo de la seguridad privada en esos días recae sobre el bolsillo de la Xunta, que además permitió cerrar el pazo el pasado agosto para que la familia veranease en él sin contratiempos. Cuatro días de visita al mes al literario pazo es, pues, el único arañazo de lo público sobre el patrimonio privado de los Franco.
La confusión entre una cosa y otra fue total durante el régimen. Franco exhibía la austeridad propia de un africanista, mientras de su familia podríamos decir que no había hecho la mili. Su mujer compraba pisos en las zonas más selectas de Madrid, como el citado edificio de la calle de los Hermanos Bécquer o apartamentos en el paseo de la Castellana, con el objetivo de regalarle uno a cada nieto. El marqués de Villaverde participaba en decenas de empresas por el mero hecho de ser el yernísimo (entre otras: MKT Plasco, Waimer, Metalúrgica Santa Ana, Sanitas, Climesa, Siderúrgica del Norte...). Los españoles inundaban de regalos al general. De todo tipo. Banales y valiosos. Un día, un rebaño de ovejas; otro, el palacio del Canto del Pico, en Torrelodones.
Paremos en él. Legado por el conde de las Almenas a Franco por haber puesto a España en el camino del que nunca debería haberse apartado, fue declarado museo del Estado en 1955, en buena parte fruto de la rapiña de otros monasterios y castillos (esa es otra historia). En este edificio, donde Antonio Maura murió y el general Miaja dirigió la batalla de Brunete, se almacenaron durante años los presentes entregados a Franco. Hasta que la Transición trajo consigo el saqueo anónimo de su contenido, el desinterés de la familia y finalmente su conversión en liquidez. Carmen Franco lo vendió por 320 millones de pesetas a un empresario hotelero en 1988.
El Canto del Pico es el perfecto ejemplo del ventajismo de la familia, que aprovechó la nula separación de la esfera pública de la privada durante el régimen. El dictador derogó la ley de patrimonio de la Segunda República, que en 1931 se había incautado de bienes privados de la familia real, y dictó en su lugar una vaga norma. Según los expertos, no decía ni blanco ni negro, no establecía fronteras entre lo que debía ir a parar al bolsillo de Franco o al del Estado. Y donde no hablaba la ley, actuó la familia: los regalos al jefe del Estado de cuatro décadas han cimentado parte de la fortuna personal de los Franco. Similar trato recibieron todos los documentos del militar, que sus descendientes se llevaron consigo hasta que se depositaron en la Fundación Francisco Franco, donde durante años vetaron el acceso a los investigadores de fidelidad no acreditada. La digitalización de los fondos, pagada con una subvención del Gobierno en tiempos del PP, permitió que el Estado se hiciese con una copia que puede consultarse en el Centro Documental de la Memoria Histórica, en Salamanca, aunque sin la certeza de saber si el material ha sido expurgado respecto al original.
En su día, el dictador había temido por los suyos. Desconfió que, tras su muerte, peligrase su fortuna y se curó en salud. Jamás lo sabría, pero ató con más eficacia el destino de su familia que el de su país. Mariano Sánchez Soler asegura que Franco legó en su testamento dos millones de pesetas (12.000 euros) a cada nieto (Carmen, Mariola, Francisco, Mery, Cristóbal, Arancha y Jaime), la cantidad resultante de sus ingresos como militar. El chocolate del loro. Lo jugoso estaba en manos de su hija, Carmen Franco Polo, y sociedades controladas por testaferros como José Luis Sanchiz, tío del yerno del dictador, el marqués de Villaverde, desde antes de 1975. Otras propiedades, como el palacio coruñés de Cornide, figuraban a nombre de su esposa desde que Pedro Barrié de la Maza, pagado con el título de conde de Fenosa, acudió a una subasta amañada para comprar el edificio y regalárselo a Carmen Polo.


                                                
Incluso su nieto Francisco Franco Martínez-Bordiú confiesa su sorpresa al descubrir la extraña maniobra legal que ejecutó el dictador para blindar la titularidad de su hija sobre la finca Valdefuentes, una explotación de 850 hectáreas entre Móstoles y Arroyomolinos, comprada en 1952 a Luis de Figueroa, conde de Romanones, mediante un intermediario (el citado Sanchiz). La propiedad, adquirida originalmente para alojar un rebaño de ovejas que alguien donó a Franco, se convirtió, gracias a la última juerga inmobiliaria de la democracia, en el maná del clan, feliz ante la decisión del Ayuntamiento de Arroyomolinos de recalificar 3,3 millones de metros cuadrados rústicos como urbanizables para construir viviendas, un centro comercial y un polígono industrial junto al complejo Xanadú. En vida, el dictador prohibió su desarrollo urbanístico y experimentó con cultivos, uno de sus pasatiempos predilectos por su cercanía a Madrid, incapaz de imaginar que la Transición la mudaría en plató de películas eróticas y de terror por decisión de su nieto favorito, Francisco, y que la explosión inmobiliaria de comienzos del siglo XXI la convertiría en un gigantesco pelotazo. El futuro familiar, a la postre, quedó bien atado.


viernes, 2 de marzo de 2012

EL BOSQUE ENCANTADO, (OLEO DE 73 X 60)

CHIAPAS SE HACE ECO EN UN ESPACIO DE LA HISTORIA MUNDIAL


Facultad de Derecho UNACH y Auditorio de la Casa de la Cultura, San Cristobal de las Casas, CHIAPAS.


Proyecto de Investigación ‘Resistencia y Disidencia en el Pluralismo Cultural: Memoria y Subjetividad en Minorías Sociales’
[PROYECTO DGAPA-PAPIIT IN304109]

                                                Palenque

Constructores de utopías.
Al sur del país, geográfica y simbólicamente, Chiapas se proyectó al mundo como semillero de nuevas utopías. A partir del 1 de enero de 1994, el nombre de Chiapas hace eco en distintos sectores nacionales e internacionales, un eco que para bien o mal ubica al estado en un espacio de la historia mundial que cambió su forma y los modos de pensarse. Pero, además, la fecha es memorable porque visibilizó y posibilitó la reactivación de esperanzas, aparentemente derrotadas, en la confrontación librada en la llamada “guerra fría”. La población indígena cubierta con pasamontañas, como símbolo que se levanto en medio de un momento y una geografía devastada por el aparente triunfo del modelo neoliberal, se expresó como ejemplo de los permanentes conflictos por la presencia de fuerzas económicas, ideológicas, políticas y culturales que se han hecho presentes en la región y que pugnan por imponer sus puntos de vista. En el sureste, la heterogeneidad se expresa con una intensidad no percibida en ninguna otra región de la República.
A casi 17 años de este acontecimiento, vale la pena retornar, en el tiempo y en la geografía de nuestras expectativas, para interrogarnos sobre los destinos de lo que en un momento fue el llamado de que el país y el mundo podían ser diferentes. Las luchas cotidianas de grupos e individuos que van transitando por la vida, con una permanente expectativa de que las cosas pueden ser distintas y que derivan en esfuerzos que pueden ser comprendidos como luchas por una sociabilidad distinta, bien pueden ser un referente para replantear los modos en los que se expresan estas batallas cotidianas por reconocernos, en la forma de nuestros esfuerzos y en las trincheras sociales desde las cuales participamos, se trata de clarificar la esperanza que nos interpela y nos sostiene en lugares sociales que consideramos los más convenientes para transformarnos y transformar el mundo que habitamos.

¿Qué significa suscribir una utopía en estos momentos? ¿Qué sentido tiene la elaboración o reelaboración de la que tenemos? ¿Cómo se vincula nuestro horizonte utópico con la lucha social que interpela nuestras conciencias? Son solo algunas de las preguntas que se nos ocurren, ante el escenario que vive el país entero.
Los modos de vida en los que la inmediatez suele, en estos momentos, rebasarnos e imponernos agendas que no necesariamente resultan importantes o significativas para pensar las luchas sociales que nos ocupan y las esperanzas que nos sostienen, suelen dejar poco espacio para la reflexión que derive de la inclusión de aquellos que consideramos lejanos o distantes de nuestros quehaceres cotidianos, desde los cuales buscamos reconstruir los mundos que habitamos.
Sin duda que este modo de vivir, arroja un estado existencial, cuya complejidad se hace al tiempo que se percibe y difícilmente se contempla con todas sus implicaciones. Nos inscribimos permanentemente en espacios utópicos que exigen modos de ser y hacer, al tiempo que irrumpen permanentemente decisiones, acciones y proyecciones colectivas que nos obligan a repensar nuestras esperanzas de vida y los modos en los que coexistimos con ellas, con la tentación de suponer que lo sabemos todo e insistiendo en la posibilidad de una omnipotencia que supone aprehender, en un solo acto, las diversas posibilidades que acontecen en el escenario social.
En la conformación del sentido que nos da lugar en el mundo, se mezclan de manera azarosa la esperanza, las luchas sociales y la construcción de utopías como modos de resistir lo incomprensible; particularmente las lógicas de destrucción y desaparición de las expresiones consideradas como indeseables o incomodas.
Ya Laplantine y Deroche apuntaban el significativo e importante papel que juega el dispositivo esperanzador, para reactivar utopías, imaginar formas de resistencia y elaborar lucha social, toca en todo caso discutir, desde aquellas en las que participamos, los efectos y alcances que tienen en la vida personal y colectiva, al grado de integrar la autocrítica y proyectar la critica hacia las lógicas que pervierten la posibilidad de producir vida.
En el país entero, coexisten utopías, luchas sociales y esperanzas diversas, en ellas militan y operan miles de connacionales con afanes de transformación. Pugnan por multiplicar su militancia, despliegan un imaginario que anticipa mundos distintos a los que hoy nos tocan habitar, insisten en confrontar a quienes consideran adversarios, califican, atribuyen, suponen e imponen lecturas que no necesariamente corresponden a lo se práctica cotidianamente por quienes apenas y pueden enunciar modos comprensivos de lo que les acontece en su espacio de sobrevivencia.
Los modos en los que se reconfigura la existencia cuando se tiene en el horizonte una lucha social por librar, una utopía por impulsar y la esperanza como recurso para decidir actuar con la idea de transformar, se inscriben en una compleja red simbólica que se moviliza en espacios culturales y que adquiere forma en los significados dados a lugares, personajes, acontecimientos y sentidos de actuación. En consecuencia nos toca, no solo dar cuenta de estos asuntos en su condición formativa, sino en su dimensión transformadora desde espacios reflexivos que permitan la emergencia de formaciones que nos coloquen en condiciones de escuchar, dialogar y decidir a favor de la vida.
Por ello proponemos pensar la dimensión de “lucha social” desde dos referentes de interés; la utopía y la esperanza. No porque de ahí se deriven todos los elementos comprensivos mediante una operación de reducción comprensiva, sino porque en ellos se anclan no pocas determinantes que dan cuenta de los modos de actuación de grupos sociales. Para el caso particular del estado de Chiapas, diversos grupos organizados suscriben proyectos utópicos, al parecer disímbolos, que se entremezclan en un territorio compartido que arroja resultados sociales que hacen pensar como imposible su convivencia pacífica, instalados en los imaginarios colectivos desde tiempos inmemorables es posible considerarlos desde sus referentes histórico sociales. Así que se busca no omitir elementos que pudieran abonar a la comprensión de cada uno de estos proyectos, pese a las distancias y diferendos que aparecen en el terreno práctico-utilitario de la vida, insistimos en que las vías de la escucha y el diálogo todavía tienen valor en el encuentro y desencuentro de posibilidades de transformación y renovación de los modos sociales de existir.
¿Cuántas utopías, esperanzas y luchas se juegan en el campo social? ¿Cuántos de los actores son productores de ellas? ¿Cómo se combaten, acuerdan, conviven y coexisten para dar paso a lo que nominalmente nombramos como expresión social?
Se trata en todo caso de un encuentro de discursos que buscan interlocutores que no califiquen, sino que se permitan el intercambio, la escucha, el acuerdo y el desacuerdo en un ánimo comprensivo que de lugar a lo posible, como horizonte de llegada y como actor regenerador-

                                              cañon del sur      

Objetivos:
• Generar un espacio de dialogo-análisis donde se expresen diversas utopías que están en la búsqueda de cambiar el estado de cosas, tal como hoy se vive en el escenario social.
• Acercar distintos marcos esperanzadores-utópicos para dar lugar al diálogo y la confrontación de ideas y proyectos.
• Concentrar un conjunto de trabajos que den cuenta del estado en el que se encuentra la proyección de las utopías en el terreno social.

jueves, 1 de marzo de 2012

CURIOSIDADES DEL 29 DE FEBRERO

                                             
-El 29 de febrero es ya de por sí un día poco común, pero tres veces en la historia de la  humanidad han existido también 30 de febrero, se trata de 1712, cuando el calendario aún estaba siendo elaborado con precisión. Lo mismo ocurrió en 1930 y 1931, pero sólo en la URSS, pues esta nación buscaba revolucionar el calendario con meses de 30 días, experimento que sólo duro un par de años.
-El mes de febrero recibió este nombre en homenaje a las llamadas fiestas februas, en las que los Sabinos hacían ritos de purificación.
-El 29 de febrero también se considera el Día Mundial de las Enfermedades Raras, es decir, aquéllas que son padecidas pos sólo una de cada dos mil personas, o incluso menos.
-En Francia existe un periódico que publica únicamente los 29 de febrero, es decir, sólo cada cuatro años. Se trata de a Bougie du Sapeur, de corte humorístico y en el que se publican cómics y arte visual. En 32 años de existencia, la publicación va únicamente en su noveno número.
-En el siglo V en Irlanda, se consideraba que las mujeres podían pedir a sus parejas hombres en matrimonio únicamente durante el mes de febrero de los años bisiestos. En cualquier otro momento del año, hacerlo era un tabú. Dicha tradición se adjudica a los dichos de Santa Brígida y San Patricio.
-Nacer un 29 de febrero tiene una doble percepción. Mientras en algunos países es considerado una bendición, en otros es signo de mala suerte. Quienes nacen este día deben elegir si festejarán el 28 de febrero o primero de marzo los años que no sean bisiestos.

EN EL VATICANO SE DAN DE ¡¡HOSTIAS!!


Casos de corrupción en licitaciones, un banco estatal ligado a mafias y blanqueo de dinero y un plan para asesinar al jefe de Estado. A pesar de que todos estos elementos nada santos parecen formar parte de la rutina de un país en el que impera el crimen, provienen de uno más cercano al cielo que a la vida terrenal. Sí, estamos hablando del Vaticano.
                                            

El propio vocero de la Santa Sede, Federico Lombardi, le puso nombre al escándalo que ha estado golpeando al Vaticano en las últimas cuatro semanas. Como ‘vatileaks’ calificó el sacerdote a las filtraciones de documentos confidenciales del mencionado Estado que han aparecido en varios medios italianos.

“La administración estadounidense tuvo Wikileaks, al Vaticano le han tocado ahora sus ‘leaks’, fugas de documentos que tienden a crear confusión y desconcierto y a poner en entredicho al Vaticano, al gobierno de la Iglesia y, con más amplitud, a toda la Iglesia”, afirmó Lombardi el lunes pasado.

GUERRA SANTA
¿Cómo empezó toda esta historia que vuelve a manchar la reputación de la Santa Sede? A mediados de enero pasado, dos cartas del actual nuncio apostólico en EE.UU., Carlos María Viganó, sacudieron los cimientos de las iglesias de Roma al revelar un caso de corrupción en licitaciones realizado en el Vaticano.

La denuncia fue considerada un capítulo más de la pugna existente entre Viganó y el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, debido al traslado del que fue objeto el nuncio. De acuerdo a lo que señala Viganó, en las misivas enviadas al Papa, perdió el puesto de secretario general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano por haber implantado una política de rigor en la administración de los bienes de la Santa Sede.

“Los banqueros que integran el llamado Comité de Finanzas y Gestión se preocupan más de sus intereses que de los nuestros, y en diciembre del 2009 en una operación financiera perdieron 2,5 millones de dólares”, indicó el sacerdote en una de sus misivas. “Durante mi gestión logré que el Vaticano pasara de ocho millones y medio de pérdidas en el 2009 a un beneficio de 34,4 millones en el 2010”, añadió.

Asimismo, en la carta se vincula al mencionado comité con la secretaría de Estado que dirige Bertone.

De acuerdo con el historiador de la PUCP Juan Fonseca Ariza, es la primera vez que se hacen tan públicas las disputas internas. “Esta pugna existe desde la etapa de Juan Pablo II pero nunca se había dado el caso de que lleguen documentos a los medios”, expone.

DEFENSA
El Vaticano no demoró en salir al frente de las denuncias pero atacó al mensajero y no a la fuente. Lombardi amenazó con emprender acciones legales contra la televisora italiana La7, donde se emite el programa “Los intocables”, por haber difundido documentos reservados y dañar la honorabilidad de miembros de la Iglesia.

“Se
ha presentado [al Gobierno del Vaticano] de modo parcial y banal, exaltando evidentemente los aspectos negativos”, afirmó.
                                             

COMPLOT
Tres semanas después otro documento filtrado volvió a sacudir a la Iglesia. El diario “Il Fato Quotidiano” publicó un informe en el que se recogía una conversación del cardenal de Palermo, Paolo Romeo, en la que afirmaba que existe un complot contra el Papa.

“Seguro de sí mismo, como si lo supiese con precisión, el cardenal ha anunciado que al Santo Padre le quedan dos meses de vida”, indica la nota que tiene como fecha el 31 de diciembre. Nuevamente el Vaticano reaccionó con fuerza y señaló que la nota era un conjunto de divagaciones que no deben tomarse en serio.

Ante estos hechos, las últimas declaraciones de Lombardi buscan mostrar que detrás de las filtraciones existen más intereses particulares que una búsqueda de hacer justicia.

“Quien facilita este tipo de documentos los utiliza para objetivos que no son, de seguro, el amor puro a la verdad”, indicó el vocero en un comunicado.

Una posición similar es la que tiene el decano de la Universidad de la Santa Cruz, Diego Contreras. “En todas las instituciones hay gente mediocre que acaba culpando a los demás de su propia mediocridad”, indicó en su blog.

No obstante, para Fonseca Ariza, la respuesta del Vaticano no es coherente con sus doctrinas. “Es lo mismo que hizo Washington con Wikileaks. Solo busca cuidar sus intereses”, expuso.